Con un planteamiento así, es inevitable hacer comparaciones con otro de los grandes como es OFFF de Barcelona, festival con más solera que el que nos ocupa. A pesar del intento, que ya de por sí es muy admirable, no se pudo igualar al hermano mayor de la ciudad condal. La calidad de los conferenciantes fue muy desigual y aunque la organización estuvo realmente bien, el contenido en bastantes casos dejó que desear.

Pero esta sólo es su segunda edición, todos esperamos que vaya a más en próximas ediciones, y una humilde opinión: centrar su ubicación, una de las cosas que hace tan atractivo a OFFF es que está situado al lado del Museo de arte contemporáneo en pleno centro de Barcelona. En Madrid nos hemos quedado a las afueras y el poco tiempo libre que hubo no se pudo aprovechar en ver las vistas.
Para concluir citar mis mejores ponentes DoubleYou, Allofus, Attik, Wieden-Kennedy y mis decepciones Cocoe, Pleix







